JEREZ.- La delegada de Cultura y Fiestas, Dolores Barroso, junto a la delegada provincial de Cultura, Yolanda Peinado, y el jefe del Centro de Intervención del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, de la Consejería de Cultura, Lorenzo Pérez del Campo, han presentado el Libro del Repartimiento de casas y heredades de Jerez de la Frontera, después de haber sido restaurado.
El coste de la intervención, realizada con recursos propios de la Consejería de Cultura, está valorado en 45.000 euros. El documento, considerado por los restaurados como “el más minucioso y completo de todos los repartimientos conservados”, pertenece al Archivo Municipal de Jerez.
El libro recoge el registro de casas de la ciudad en el siglo XIV: “el escribano iba registrando casa por casa y anotando sus pobladores”.
La delegada de Cultura y Fiestas, Dolores Barroso, explica que “estamos en un día histórico y de felicidad para el patrimonio histórico de nuestra ciudad. El Libro de Repartimiento de casas y heredades de Jerez de la Frontera, es uno de los documentos más importantes conservados en el Archivo Municipal de Jerez. Desde la luz de la ciencia, para la transmisión de futuras generaciones, y para cuidado del patrimonio y corresponsabilidad con la ciudadanía en su cuidado, acogemos con entusiasmo y satisfacción esta restauración minuciosa que ha llevado a cabo el Instituto Andaluz de Patrimonio, al que agradecemos su implicación a la hora de recuperar lo que podemos considerar como fe de bautismo de nuestra ciudad”.
En esta línea, Dolores Barroso subraya que “se trata de un bien precioso y preciado, que nos sirve para conocer el Jerez medieval y también musulmán. Ponemos el acento, desde el equipo de Gobierno, en el cuidado de nuestro patrimonio histórico, y en la conservación y transmisión del patrimonio quizá más olvidado, o cenicienta, como es el bibliográfico y cuyo máximo exponente es el Libro de Repartimiento o Carta Puebla”.
De esta manera, Dolores Barroso, agradece expresamente a “la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, y especialmente a la delegada provincial, Yolanda Peinado, por su gestión e implicación para hacer posible que esta ciudad, y Andalucía en definitiva, conserve en perfecto estado uno de los libros de mayor valor para contrastar y estudiar nuestra historia y nuestra cultura”.
Asimismo agradeció “a los restauradores del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico que han llevado a cabo este trabajo por la labor tan cuidadosa y delicada a quienes les ha llamado la atención las características formales del libro de Jerez, destacando el soporte de papel de fabricación hispano-árabe con el que se realizó y que dio origen a la manufactura papelera en España”.
La edil de Cultura subrayó la importancia capital de este tipo de restauraciones ya que “este es el segundo documento que se restaura, el primero fue la Carta Náutica Portuguesa en pergamino realizado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, y entregado en 2002”.
La solicitud de intervención fue realizada por el propio Archivo Municipal de Jerez, al que pertenece la obra, y es originada por una serie de problemas de conservación de la obra que hacían peligrar su integridad.
El documento se compone de 160 folios de los cuales los 8 primeros y los 3 últimos son añadidos posteriores. Su soporte es el papel manuscrito. Todo ello se protege con una encuadernación no original realizada en los años 60 a plena piel y con guardas de pergamino, aunque sabemos que el libro ha tenido, al menos, 3 encuadernaciones anteriores a ésta.
En un primer momento se realizaron una serie de estudios preliminares para determinar las principales características técnicas de la obra y el estado de conservación que inicialmente presentaba.
El soporte adolecía de multitud de deformaciones, manchas y lagunas. Estaba atacado por la acción de microorganismos e insectos y presentaba una serie de daños causados por unos intentos de reparación sin criterio y con materiales que han envejecido inconvenientemente realizados durante su última encuadernación. La misma adolecía de los efectos de un precario mantenimiento, ya que la piel de la cubierta sufría un proceso de descomposición grave causado por algún producto poco adecuado que se le aplicó en un momento indeterminado. La detección de lagunas y restos de insectos xilófagos planteó la necesidad de llevar a cabo una medida básica mediante un tratamiento de desinsectación-desinfección por gases inertes. Estos exámenes previos a la intervención fueron completados durante el proceso de desmontaje de la obra, momento en que todos sus componentes y su estructura pudieron ser observados en su totalidad.
La repoblación llevada a cabo durante el siglo XIII por las coronas de Castilla y Aragón se hizo principalmente siguiendo el modelo de repartimiento o entrega masiva de bienes urbanos y rústicos a repobladores y demás beneficiarios de las conquistas.
Aunque esta práctica se repitió en muchas ocasiones, documentalmente sólo se han conservado 6 Libros de Repartimientos aunque se tienen noticias de otros desaparecidos como el de Niebla. Todos corresponden al reino de Sevilla y por orden de antigüedad son los de Sevilla, Carmona, Écija, Jerez, Cádiz-Puerto de Santa María y Vejer de la Frontera. Siendo el de Jerez de la Frontera el más completo de todos los conservados, con una minuciosidad increíble, el escribano iba registrando casa por casa y anotando sus pobladores.